¿Qué es la apnea del sueño?

Es un cese total o parcial de la respiración durante el sueño, la severidad dependerá del número de apneas por hora y esto se mide con un estudio del sueño.

Los síntomas más comunes de la apnea del sueño son:

Ronquidos, apneas observadas, despertares asfíticos y frecuentes, insomnio, reflujo gastroesofágico.

Durante el día el paciente que padece apnea del sueño puede sufrir somnolencia diurna excesiva, cansancio crónico, dificultad de concentración, irritabilidad, depresión.

La apnea del sueño afecta al 25% de los mayores de 65 años, y a nivel general a más del 5% de la población.

En nuestra clínica dental IQ previamente se realiza una historia clínica muy minuciosa de cada paciente, test del sueño y entregamos el polisomnógrafo para el estudio del sueño.

Los resultados obtenidos en este estudio son validados por un neumólogo.

Relación entre apnea y salud sistémica

Se ha demostrado que la apnea del sueño tiene consecuencias graves en la salud general del paciente, pudiendo provocar o empeorar su salud cardiovascular. La apnea del sueño está relacionada con la hipertensión vascular, insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, arritmias, ictus, muerte súbita.

Férulas mandibulares para apnea del sueño

Estos dispositivos evitan que la musculatura de la lengua colapse la vía aérea superior, es importante recalcar la especialización del dentista en esta materia ya que una férula mal elegida puede producir el efecto contrario.

En Ismael Quijada Clínica Dental estas mediciones se realizan con tecnología digital aportando mayor comodidad al paciente y predecibilidad en el tratamiento.

Tratamiento dental para apneas del sueño

¿Qué conseguimos con estos dispositivos?

Reducir el número de apneas, reducir o eliminar los ronquidos, mejorar y prevenir enfermedades cardiopulmonares.
Desde el primer momento el paciente mejora su calidad de vida.

Tratamientos dentales alternativos al CPAP

El dispositivo de avance mandibular (DAM) son ferulas intraorales que utilizamos principalmente en apneas del sueño leves y moderadas, o en pacientes con apneas graves que no se adaptan al CPAP.